domingo, 16 de diciembre de 2012


EL TESORO PERDIDO

Hace doscientos veinticinco años los piratas del capitán Llitlet, que estaban buscando el tesoro del Rackamel el Rojo, se chocaron con el barco de Morgan el Gris por culpa de una niebla muy espesa. Los piratas de ambos barcos pelearon hasta la muerte.




Antes de abandonar este mundo el capitán Llitlet rompió el mapa del tesoro en dos partes, las metió en botellas diferentes y las lanzó al mar.

Este verano era un poco triste. Con esto de la crisis mucha gente no tenía trabajo y lo estaba pasando mal.

Una tarde mis amigos y yo fuimos a participar en un concurso de castillos de arena.



Al empezar a coger arena encontramos una botella con un papel.

Angel, Javi y yo nos sorprendimos porque lo que había dentro resultó ser un mapa, bueno, medio mapa de una isla cuyo nombre estaba incompleto.

Fuimos a mi casa,  buscamos en internet y vimos que dos islas terminaban de forma similar y no sabíamos a cuál se refería. Una estaba en el océano pacífico y la otra estaba en el triángulo de las Bermudas. Nos desanimamos un poco.

Yo me quedé el mapa y les acompañé a sus casas. Íbamos corriendo y nos chocamos con otro grupo de niños que ¡tenían la otra parte del mapa!. Les dijimos que si uníamos las dos partes conseguiríamos el tesoro y estuvieron de acuerdo.



La isla era la Isla de la calavera roja y estaba dentro del triángulo de las Bermudas.

El primer peligro que teníamos que superar era el campo de volcanes. Construimos una nave espacial. Volamos a gran altura y cuando estábamos justo encima, de repente se paró el motor y caímos en picado. Después de varios intentos Javi logró encender el motor, le dimos a toda potencia y logramos aterrizar.

El segundo peligro fueron los fantasmas de los antiguos piratas. Estábamos andando tranquilamente cuando aparecieron las almas de los piratas de Morgan el Gris. Nos movimos rápidamente y escapamos.

Ya se estaba haciendo de noche y acampamos al lado de un árbol. Ángel se levantó con los ojos casi cerrados para beber agua pero en vez coger la botella toco algo extraño. Se despertó, vio que era un zombie y gritó:

Angel: ¡Chicos invasión zombie!


Derrotamos a los zombies y nos fuimos a la pirámide de las calavera roja.

Esquivamos un millón de trampas y llegamos a la cámara del tesoro. Lo abrimos y encontramos la piedra vital. La cogimos y nos fuimos a la parte del desierto, excavamos y nos caímos en la cámara del tesoro.

Los piratas nos estaban pisando los talones y entraron en la cámara cuando yo puse la piedra vital en el tesoro... y desaparecieron.

Cogimos el tesoro y decidimos compartirlo con la gente que no tenía trabajo. Yo creo que el capitán Llitlet estaría orgulloso de nosotros.








No hay comentarios:

Publicar un comentario