domingo, 2 de diciembre de 2012


LOS ANIMALES MODIFICADOS

Un día un niño que se llamaba Jose estaba paseando cuando vió una casa abandonada que estaba en muy mal estado. Jose tenía curioridad por saber lo que había dentro. Intentó abrir la puerta pero no podía. Miró por la ventana y vió que del suelo se abría una trampilla de la que salió un hombre moreno, de mediana edad, ni fuerte ni flaco. Jose dedujo que era ciego porque se ayudaba de un bastón para encontrar el camino.

El hombre fue hacia la puerta de la casa y la abrió pronunciando las palabras “oro y plata”. En ese momento Jose entró cautelosamente sin que el ciego lo oyera. El hombre cerró la puerta después de salir.

Nada más entrar Jose vió un montón de fotos colgadas en la pared y se dio cuenta de que aquel hombre estaba en todas ellas. Eran fotos de un concurso de constructores de máquinas en la que el hombre aparecía separado de los demás y parecía estar muy triste.



Al darse la vuelta, se dio un susto de muerte porque vió unas fotos del ganador del concurso de constructores de máquinas clavadas con cuchillos a la pared: ¡era su tío, el profesor Chispa! De la impresión perdió el equilibrio  y cayó por la trampilla. Rodó por las escaleras, pero tuvo suerte y no se hizo nada grave.

Se levantó y vió un pasillo larguísimo en el que había muchas jaulas de animales raros: leones murciélago, ardillas ultraveloces, cocodrilos con alas... parecían animales que habían sido modificados.



Aunque Jose no se dio cuenta, una jaula, que permanecía vacía, había sido destrozada por una garras gigantescas. Él siguió andando hasta una puerta con el rótulo: “el controlador”.

Intentó abrir la puerta pero una pantera de enormes garras le impidió entrar poniéndose delante de él. Jose corrió hacia una jaula abierta y cuando la pantera estaba a punto de alcanzarlo se apartó. La pantera entró en la jaula y jose cerró la puerta.

Del miedo Jose se fue de la casa corriendo. Investigó cómo los animales podían haber sido modificados y descubrió que los rayos gamma lo conseguían. En ese momento recordó que en el pasillo había un símbolo de radiación en una puerta. Ahora todo tenía sentido.



Al día siguiente, Jose llamó a sus amigos y les contó lo que había visto. Les dijo que su tío estaba en peligro y tenían que salvarlo. Los llevó a la casa, dijo “oro y plata” y la puerta se abrió pero las fotos y la trampilla no estaban. Sus amigos se fueron a sus casas enfadados porque creían que jose les había mentido.

Jose estaba seguro de lo que había visto por eso, aquella misma tarde, volvió a la casa, dijo las palabras misteriosas y al abrirse la puerta vió de nuevo lo que había visto la primera vez que entró.

Jose estaba muy triste porque quería enseñárselo a sus amigos pero por alguna razón no podía. Así que decidió echar fotos a los animales modificados, a la trampilla y a las fotos clavadas en la pared. Mientras hacía las fotos se dio cuenta de que cuando el hombre se iba de la casa la trampilla y las fotos estaban y cuando éste estaba en la casa las fotos y la trampilla no se veían.



Jose les enseñó las fotos a sus amigos y ellos le creyeron.

Estuvieron vigilando la casa hasta que el hombre salió. En ese momento entraron, bajaron por la trampilla y cuando se dirigían al controlador para destruirlo y evitar que el hombre controlara a los animales para matar a su tío, el hombre volvió inesperadamente.

Los niños se escondieron y el hombre que los había oído se dirigió hacia el controlador y ordenó a todos los animales modificados que los atacaran.

Los niños, se fueron rápidamente a la puerta donde estaba la máquina de rayos gamma y consiguieron ser más fuertes, más hábiles y más grandes. Con esos poderes cogieron los animales y los metieron en las jaulas, se fueron corriendo hacia el controlador, encerraron al hombre en un jaula y llamaron a la policía.

Antes de irse invirtieron los rayos gamma y tanto los ellos como los animales volvieron a ser normales y destruyeron la máquina para que nadie la volviera a utilizar.


2 comentarios:

  1. Magnifico Bruno!!. Que cuento más chulo. Luego se lo leeré a Nora y ya te diremos que le parece a ella también. A mi me ha encantado. un beso

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    1. ok. Muchas gracias, espero que os guste el siguiente cuento.

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